viernes 11 de noviembre de 2011

Estoy con mi pareja.

...!

Gigante agujero del alma, sonrisa a la soledad, miserable apego a la tristeza... podrida ternura y sinceridad.

¿Qué puedo hacer? Viví en cuanto pude por el "Be", dí mi tiempo, sacrifiqué historias, aposté en blanco...

Los abrazos no valen, nada... si al final no se pertenece a algo, si no hay un amarre o un lazo, si no hay confianza para evitar el dolor.

Los micromomentos mueren, lo macro aún esta, y estará, pero entre la piel y los alientos temerosos, ni los sonidos pueden calmar la zozobra.

Au Revoir.

- No sé que pensar, la química de mi cuerpo colapsa, los sentimientos se apresuran a huir de él, no hay lagrimas, ni silencios, ni ganas, ...! L'horror.

- Muero mientras soy sincero, respiro a la verdad como el pez al oxígeno en el agua turbia. ¡Qué no daría yo por algo igual! Por el sentimiento de confianza que calla hasta los ruidos de la distancia, entierra los errores y deslices y empuja la tranquilidad y el afecto. Nadie logrará entender cuanta tristeza hay en quién regala tiempo y vida a lugares donde no llegan ecos. :(

1 Comentarios:

  1. Es muy bello lo que escribiste... poder transformar lo espantoso en bello es un don muy grande...

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